El verdadero peligro es la intolerancia

Un grupo de intelectuales y artistas publicaron una carta donde advierten que la democracia argentina se debate entre el progreso o el neogolpismo. ¿De qué dependería? De que el Frente de Todos no haga “metástasis”. Un disparate total y un verdadero peligro.  

No es la primera vez en nuestra historia que una identidad política es considerada en términos sanitarios, como si fuera una enfermedad. Eso supone que existe un estado saludable y distintas “desviaciones” de él: el peronismo, el kirchnerismo, la “ideología de género”, etc.

¿Qué debe hacerse cuando se diagnostica una enfermedad? Por supuesto, curarla, erradicarla, tal como nuestro país se propone hacer con el COVID mediante los cuidados y el enorme plan de vacunación que se está llevando adelante. 

Pero la analogía es muy peligrosa. Cuando se pasa del terreno sanitario al de la política, se cruza una línea donde se abandona el pluralismo democrático, que consiste en reconocer la diversidad, justamente aunque no se la comparta, y se abrazan distintas soluciones violentas. 

Las fuerzas nacionales, populares y progresistas conocemos por experiencia directa estas soluciones. Fuimos prospcriptas, combatidas, reprimidas. ¿Cuántas veces más debemos escuchar cómo un grupo de intelectuales esclarecidos consideran que la identidad política mayoritaria no responde a sus estándares morales?  

Este grupo de experimentadas voces mantienen algún rédito del prestigio que supieron obtener en tiempos pasados, por aportes valiosos al conocimiento y a la democracia argentina. Pero en la actualidad no se diferencian ni un milímetro de los más extremos discursos de odio de las nuevas derechas. 

El verdadero peligro para la democracia no es que el Frente de Todos gane las próximas elecciones. Sino que este tipo de intervenciones generen una cultura política intolerante a la pluralidad de pensamientos e incapaz de aceptar la voluntad popular expresada en las urnas.

Comunicado de Agenda Argentina. Viernes 25 de Junio de 2021.