El Día de la Gestión Menstrual es una iniciativa celebrada el 28 de mayo con el objetivo de visibilizar, concientizar y proponer acciones para que la menstruación deje de ser un factor de desigualdad.

Por Florencia Penén

 

En nuestro país más de 12 millones de niñas, mujeres, varones trans y personas no binarias menstrúan. Muchos y muchas presentan dificultades para gestionar adecuadamente su higiene menstrual, ya sea por los obstáculos con los que se encuentran para acceder a los productos de gestión menstrual, como por los factores ambientales, de infraestructura y por una cuestión cultural: La menstruación continúa siendo tabú, el desconocimiento y la estigmatización alrededor de ella persisten.

Menstruar cuesta entre $4.028 y $5.135 anualmente (según se utilicen toallitas o tampones), según una estimación de la DNEIyG, con datos actualizados a enero de 2022. Este costo, en hogares de bajos recursos, se convierte en un factor de exclusión, profundizado por la desigualdad asimétrica que afecta a las mujeres y diversidades, sobre todo a las más jóvenes; es el sector que presenta la mayor brecha salarial y los índices más altos de desempleo y precariedad laboral. La incidencia de este factor en la población en edad escolar también se traduce en ausentismo y desigualdad educativa, cuando no se garantizan los recursos y la infraestructura necesarios para gestionar adecuadamente la higiene.

Para generar un impacto positivo sobre esta realidad, es fundamental el diseño y la implementación de políticas públicas, y una articulación de los esfuerzos entre los actores de la sociedad civil y los gobiernos. En Argentina, desde 2020 se vienen impulsando iniciativas para garantizar el acceso a la salud menstrual, que incluyen políticas de precios y reintegros, la provisión gratuita de productos de gestión menstrual, fortalecida por campañas de promoción de la salud, entre otras acciones y medidas.

El Foro Nacional de Acciones para alcanzar la Justicia Menstrual fue lanzado en diciembre del 2020 por más de cien funcionarias, legisladoras, referentes y activistas de todo el país con el fin de poner el tema en agenda y coordinar las líneas de acción más relevantes en esta área.

La gestión menstrual también es una cuestión ambiental, ya que gran parte de los productos utilizados y consumidos están fabricados con materiales descartables. Las campañas de provisión y promoción de productos reutilizables como la copa menstrual y la producción de toallitas de tela apuntan a motivar una gestión de la higiene menstrual más sostenible y respetuosa con el ambiente. El incentivo a cooperativas y proyectos de la economía social y popular también permite apoyar la generación de empleo y la autonomía económica de las mujeres y diversidades.

El derecho a la mejor salud menstrual es un asunto de salud pública. Garantizar las condiciones para que todas las personas menstruantes puedan gozar en plenitud de sus derechos y autonomía es justicia social.

Fuente: Dirección Nacional de Economía y Género con UNICEF (2022), “Acceso a la gestión menstrual para más igualdad”
https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/gestion_menstrual_para_mas_igualdad.pdf